En Chiguayante, los sedimentos fluviales del río Biobío esconden lentes de arena y limo que el SPT no logra separar con claridad. Muchas veces vemos que una campaña de sondajes tradicionales entrega valores de N60 que saltan sin explicación en menos de un metro de profundidad. El ensayo CPT (Cone Penetration Test) resuelve esa ambigüedad: un perfil continuo de resistencia por punta, fricción lateral y presión de poros, registrado cada centímetro. En suelos blandos de Chiguayante, donde la napa está a menos de 4 metros, el piezocono detecta capas de drenaje lento que comprometen la capacidad de carga. Trabajamos con equipos de 20 toneladas de empuje y cono sísmico para medir Vs en la misma pasada, complementando la microzonificación sísmica que exige la NCh433 en sectores de expansión urbana como Lonco y Manantiales.
El piezocono en Chiguayante entrega un perfil sin lagunas: punta, fricción y presión de poros en continuo, sin perder finos en el lavado.
