La aplicación de la norma NCh433.Of1996 Mod.2009 en la comuna de Chiguayante no es un trámite administrativo más; es una necesidad técnica insoslayable. La ciudad se asienta sobre depósitos fluviales del río Biobío, con presencia de arenas finas y limos arenosos que, bajo un evento sísmico de magnitud considerable, pueden perder su resistencia al corte. El historial sísmico del centro-sur de Chile, incluyendo el terremoto del 27F, demostró que los suelos saturados y poco densos son susceptibles al fenómeno de licuefacción. Por eso, cuando se proyecta desde una vivienda unifamiliar hasta un edificio de media altura en Chiguayante, la evaluación del potencial de licuefacción deja de ser opcional. Nuestro equipo técnico aborda este desafío combinando ensayos de penetración estándar con metodologías de correlación de campo, como las propuestas por Seed e Idriss, para cuantificar el factor de seguridad ante este mecanismo de falla. Para caracterizar el perfil estratigráfico sin alteración de muestras en zonas saturadas, complementamos frecuentemente el estudio con el ensayo CPT, que permite obtener una lectura continua de la resistencia por punta y fricción lateral.
La presencia de un nivel freático alto en Chiguayante, a menos de 2 metros de profundidad en muchos sectores, convierte cada proyecto de construcción en un caso de estudio de licuefacción potencial.
