La cuenca del Biobío define el subsuelo de Chiguayante con depósitos fluviales que varían drásticamente entre la terraza alta de Lonco y las inmediaciones del río. En los sectores bajos, como Manquimávida, dominan arenas limosas con gravas redondeadas y un nivel freático que aflora a menos de 3 metros en invierno, mientras que hacia los faldeos de la cordillera de la Costa aparecen perfiles residuales más densos. El ensayo SPT permite distinguir estas unidades en profundidad mediante el conteo de golpes cada 30 cm de penetración, entregando datos cuantificables para el diseño de fundaciones. A diferencia de una simple inspección superficial, el SPT recupera muestras alteradas que luego correlacionamos con parámetros de resistencia como el ángulo de fricción interna. En zonas de terraza media, donde la capacidad portante puede ser erráticamente alta, complementamos el análisis con ensayos CPT para obtener un perfil continuo de resistencia de punta cónica y fricción lateral, reduciendo la incertidumbre en la transición entre estratos.
En las terrazas del Biobío, un metro de diferencia en profundidad puede cambiar el valor de N-SPT de 8 a 35 golpes, alterando totalmente el tipo de fundación viable.
